¿Que nos hace realmente felices? ¿Nuestros amigos? ¿La familia? ¿El dinero? o ¿El amor? Siempre nuestros cambios emocionales han estado regidos por una serie de
hormonas, como por ejemplo la testosterona, que se asocia a la agresividad y la
excitación física o la dopamina como pieza clave del placer y la motivación.
Ahora entra en escena una nueva hormona llamada Hipocretina o Orexina.